Iluminando misterios, las impactantes erupciones del Sol

El Sol, es una estrella activa que nunca deja de sorprendernos, regularmente desprende enormes estructuras de plasma, conocidas como Eyecciones Coronales de Masa (ECM).

Estas poderosas erupciones solares pueden enviar al medio interplanetario grandes cantidades de partículas y campos magnéticos intensos que pueden desencadenar importantes tormentas geomagnéticas en la Tierra. Estas tormentas son capaces de provocar efectos como: interrupciones en las redes mundiales de comunicación y navegación, fallos en satélites y sistemas comerciales de energía.

Comprender las propiedades, evolución y geoeficacia – la capacidad de causar una perturbación en la Tierra – de estos eventos es fundamental para predecir y mitigar los impactos de la meteorología espacial.

Existen en la actualidad diversas herramientas para estudiar estos fenómenos. Por un lado tenemos observaciones del Sol en diferentes filtros del extremo ultravioleta, que permiten estudiar las capas de la atmósfera solar donde se inician las erupciones. Además,se utilizan instrumentos llamados coronógrafos, que nos permiten observar cómo las eyecciones se alejan del Sol y estimar propiedades como su velocidad y dirección.

Por otro lado, se emplean simulaciones numéricas para testear la comprensión de la física que desencadena estos eventos. Esto es importante ya que esto que ocurre en el Sol no se puede reproducir en un laboratorio. Como así tampoco es posible medir sus propiedades directamente. Es por ello la importancia que adquieren las observaciones remotas para formular teorías que permitan explicar los eventos eruptivos (y otros también) que posteriormente se intentan reproducir mediante simulaciones. Estas simulaciones se diseñan teniendo en cuenta los parámetros físicos pertinentes, con el fin de verificar si comprenden adecuadamente cuáles son los factores clave o si falta información relevante.

Un reciente trabajo colaborativo entre un equipo de investigación el Observatorio Astronómico de Córdoba junto a colegas del Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory y NASA Goddard Space Flight Center se centró en un evento en particular, conocido como la “ECM rodante”, ocurrido el 9 de abril de 2008.

Este evento, fue reportado por estudios anteriores como atípico debido a que la eyección sufrió desviaciones en su camino hacia afuera del Sol en contra de la dirección esperada.

Abril Sahade, una de las investigadoras participantes de este estudio, cuenta que lo que hicieron fue reconstruir con precisión la trayectoria 3D y el ambiente magnético que rodeaba a la erupción. “Para comprender las causas detrás de este inusual evento, reconstruimos con precisión la trayectoria tridimensional y el entorno magnético que rodeaba a la erupción. Para ello usamos técnicas novedosas. Descubrimos nuevos elementos que explican el comportamiento de la «ECM rodante» y para validar nuestra hipótesis, recurrimos a simulaciones magnetohidrodinámicas que emulan las condiciones del espacio”. Relata la astrónoma.

Los resultados fueron reveladores: la simulación reproducía el comportamiento de la “ECM rodante”, mostrando así la importancia de estudiar en detalle las etapas tempranas de la evolución de los eventos eruptivos. «Este estudio nos acerca un paso más a comprender hacia dónde se dirigirán estas poderosas eyecciones solares, cuánto tiempo tardarán en alcanzar su destino y qué tan probable es que afecten a nuestro planeta», explica Sahade al referirse a los resultados obtenidos.

Este descubrimiento no solo amplía nuestro conocimiento sobre la actividad solar, sino que también nos ayuda a estar mejor preparados para enfrentar los desafíos que plantea el clima espacial en nuestro mundo cada vez más conectado y dependiente de la tecnología.

Seguimiento del evento “ECM rodante” con los observatorios espaciales gemelos STEREO A y B.

Sobre la Publicación

Abril Sahade1,2,3 , Angelos Vourlidas4 , Laura A. Balmaceda5,6 , and Mariana Cécere1,3

1 Instituto de Astronomía Teórica y Experimental, CONICET-UNC, Córdoba, Argentina; asahade@unc.edu.ar 2 Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación, Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Córdoba, Argentina 3 Observatorio Astronómico de Córdoba, UNC, Córdoba, Argentina 4 The Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory, Laurel, MD 20723, USA 5 Heliophysics Science Division, NASA Goddard Space Flight Center, Greenbe

Publicación original